1 de junio de 2019

Dear Jane-33 Quilt finalizado

 "El tiempo no se ve"
Esta era la frase que escuche decir a mi madre tantas veces!!!
Cuando cosía la ropa que nos hacia a mi y a mis hermanos. Cuando descosía por quinta vez una costura que no acababa de encajarle. Cuando observaba un pequeño fallo en el dibujo de la labor de ganchillo que tenia entre manos.Cuando, años después, me observaba bordando a punto de cruz  sin apenas luz al caer la tarde y me aconsejaba dejarlo para la mañana siguiente para no forzar mas mi vista.
Tantas veces!


En aquellos momentos no me daba cuenta, pero escuchando (a veces solo oyendo, sin escuchar realmente) esa frase tan suya, estaba aprendiendo que no importa lo que tardemos en finalizar lo que empezamos (costura en este caso) lo que merece la pena es saber disfrutar mientras lo hacemos,a pesar de los errores y equivocaciones. Lo mas valioso es encontrar la satisfacción personal que nos proporciona y sentir un legitimo punto de orgullo por lo conseguido una vez finalizado.

Hoy os traigo, por fin, el top completo de mi Dear Jane.


Posando a primera hora de la mañana de un día de mayo, bajo la parra del patio o sobre el brocal del pozo. En un escenario con potentes raíces familiares, un espacio en el que mi madre siempre se sentía acogida como en su propia casa.
Es el patio de una antigua panadería, allá en el pueblo, lugar de encuentro de mi madre con sus hermanas cada vez que iba allí y hoy el hogar de mi tía,viuda y ya jubilada.
Al entrar por la gran puerta falsa (así lo llaman allí) que daba paso al horno y al despacho de pan, aun hoy soy capaz de evocar los aromas del pan recién hecho o a punto de salir del horno. A mi madre le gustaba mucho pasar por allí, pellizcar de vez en cuando una punta de pan calentito, ayudar a mi tía haciendo magdalenas o cualquier otro bollo y mezclarse en el trasiego de los vecinos del pueblo que acudían cada día a por sus panes...
Ahora recuerdo que alguna vez fotografié a las tres hermanas, sentadas en esa escalera de entrada a la casa familiar, tendré que rescatar esa foto de entre las carpetas de archivos....
Si, si....esta es otra historia,nada que ver con el quilt, pensareis acertadamente...
Sin embargo, os lo cuento para que conozcáis el porqué de este homenaje a mi madre.
Por ello he elegido este lugar de Extremadura para la mayoría de las fotos del quilt.

Como ya os he contado en otras entradas, comencé mi Dear Jane en 2015, apenas un mes antes de que ella nos dejara.
Una tarde, mientras yo estaba cosiendo los primeros bloques, mi madre se quedo observando detenidamente las pequeñas piezas, y después de ojear algunos bloques en el libro de Brenda me dijo "uyyyy, como te vas a  meter en estooo, que es muy difícil, ehhhh...maaadre mía!!!" 

Hoy, mas de cuatro años después, siento que ella estaría orgullosa de posar con este extraordinario quilt en las manos. 

A ella se lo dedico.





















Ahora toca buscar una bonita tela para la trasera y completar mi Dear Jane. Después.....iniciar nuevos proyectos....


18 de mayo de 2019

DEAR JANE-32

Habría de empezar con esa frase de "me llena de orgullo y satisfacción"...jajaja!!
Pues sí!!!! 
Cruzada ya la meta final hoy os traigo las cuatro esquinas que completan el marco exterior  de triángulos de mi Dear Jane!!!!






Como podéis apreciar las esquinas están ya unidas al Quilt (uyyysss..acabo de darme cuenta del hilo "estrellado"!!!!).
En la elección de colores para las esquinas he seguido la propuesta del quilt clásico que podéis encontrar en el libro de Brenda  Manges Papadakis, tres en tonos rosa y una cuarta en amarillo. 
Mi Dear Jane esta ya completo y finalizado a falta de la frase bordada en la esquina en tono amarillo.

Unas fotos mas...intrusos fuera y os lo traigo...jejeje...!!